Ahora sí entenderás el Mantenimiento Autonomo, Herramienta Clave en TPM

En este post os resumo un artículo pasado de la revista Uptime Magazine en relación al ,concepto de mantenimiento autonomo, como uno de los pilares de dicha estrategia de análisis de fallos.

Como ya se ha comentado con anterioridad en el portal, esta filosofía surge en la industria japonesa, en los años 80, con posterioridad a las metodologías de optimización de la producción Just in Time (JIT) con idea de dar continuidad a sus principios, en el departamento de mantenimiento.

Mantenimiento Productivo Total

En este sentido, el TPM plantea dos pilares fundamentales para la gestión del mantenimiento: el análisis y mejora en el rendimiento y eficiencia operacional, y el mantenimiento autonomo. El planteamiento inicial fue abordar esta estrategia como una filosofía para mejora y cambio, de carácter etéreo y casi milagroso.

Sin embargo, los años de trabajo con esta estrategia han permitido concretar ciertos aspectos de ese etéreo planteamiento inicial; por ejemplo, no se puede entender el mantenimiento autonomo como una simple estrategia de mantenimiento por el operario, puesto que también se ha de buscar el aumento en la eficiencia productiva a través de modificar y mejorar el proceso de mantenimiento de los equipos. Este proceso adicionalmente mejorará, dentro de la organización, el conocimiento y formación del operario sobre las funciones y modos de fallo que puede desarrollar cada unidad productiva.

Fases en el Mantenimiento Autonomo:

  • Limpieza e inspección

Requiere de un trabajo multidisciplinar entre personal de mantenimiento, producción e ingeniería para involucrar a los operadores en la limpieza, inspección y restauración de cada equipo.  De estos trabajos se obtendrán listados de incidencias y medidas correctoras de cada posible anomalía observada en el equipo, entrando en una lista de órdenes de trabajo que habrán de ser ejecutados de manera secuencial.

  • Eliminar contaminación y áreas inaccesibles

Se buscan áreas origen de contaminación presente y futura, buscando medidas preventivas que eviten su posterior aparición. Para ello, se deberían crear un paquete de medidas preventivas como protecciones o dispositivos que contengan y eliminen las fuentes de contaminación en la máquina.

  • Establecer standards (provisionales)

Provisionales pues habrá que valorar empíricamente su valía y eficiencia, pero habrán de definirse procedimientos de trabajo basados en la experiencia y plan de mantenimiento actual, pero siempre con la siguiente pregunta en la mente: ¿cómo podemos prevenir en el futuro, a través de nuestra actividad, volver a realizar alguna de las tareas realizadas en los 2 primeros pasos?

Estos 3 pasos pueden esquematizarse en 3, restaurar – mejorar – mantener, como se puede ver en el siguiente ejemplo:

mantenimiento autonomo

Se podría pensar en un cuarto paso que sería el control, es decir, establecer los métodos adecuados para garantizar el cumplimiento de esos standards, así como para analizar y conocer las posibles desviaciones existentes. El método que el autor encuentra más viable es la utilización de etiquetas numeradas en base al grado de detalle requerido en esa última labor de mantenimiento, pudiendo priorizar así las posibles medidas correctoras.

Pese a su carácter filosófico pueden definirse un listado de métricas de seguimiento en la labor del mantenimiento autonomo, de igual manera a como se hace para el control del otro pilar del TPM, el aumento del OEE o eficiencia operacional. Por ejemplo, como nivel de control podemos usar el porcentaje de eventos de mantenimiento originados en

Fallos por degradación

, que está en el 70%. Pensando que la filosofía del mantenimiento autonomo entiende estos fallos como evitables, y fruto de incorrectas labores de mantenimiento, estamos ante un obvio punto de mejora. Otro ejemplo sería las pérdidas de rendimiento en muchas unidades productivas, fruto de problemas de contaminación y suciedad en el entorno operativo; también hay puede existir otro punto de mejora.

Resumen

En resumidas cuentas, el objetivo básico del mantenimiento autonomo ha de ser eliminar todos los fallos producidos por deterioro y contaminación. Con posterioridad, habrá que utilizar otras técnicas, remitiéndonos al diagrama de actividades de nuestro portal para entender que han de tener carácter predictivo, para lograr mejoras adicionales a nivel de operación y rendimiento.

El mantenimiento autonomo representa una primera medida, necesaria que no suficiente, para definir un nivel de referencia para posteriores actividades, más avanzadas y cualificadas, de mejora.

¿Lo has Implantado ya?

Si te has lanzado a implantar este tipo de sistemas seguro que el artículo te habrá ayudado a concienciarte sobre los puntos de relevancia del proceso, y si aún no has empezado con ello este es el momento, pues indudablemente tendrás que empezar con tu ciclo de mejora en mantenimiento.

Si necesitas de soporte o apoyo para su lanzamiento, aquí me tienes. Contacta y hablamos para contar con alguién que te ayude en un proceso de cierto alcance cultural y orientado al largo plazo.

mantenimiento autonomo

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